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jueves, 26 de noviembre de 2015

Poly y Madi... La importancia de la vacuna antirrábica.

Poly tiene una amiga, aunque la ve poco, pero cada vez que va de visita, siente y reconoce el lugar antes de llegar. 
Madi es la perrita que tienen mis viejos en Quilleco. Es una mezcla rara de Labrador con Dálmata, pero predomina el labrador. Es muy enérgica. Cada vez que me ve o ve llegar a mi hermano, enloquece. Poly la quiere harto a pesar de que una vez se agarraron por culpa de una galleta.
Eran las fiestas patrias, y ese fin de semana lo dividimos: un día con los padres de Lucía, uno con mi padres y el otro para nosotros. 
A Madi le encantan las galletas. Se sienta cada vez que le dan una, y siempre quiere más. Obvio, si los perros son como niños de dos años..., su mente no crece más que eso, a pesar de que son capaces de aprender muchas cosas.
Hasta ese día, ninguna estaba vacunada contra la rabia, una enfermedad bastante complicada. 
Resulta que voy con una galleta para cada una, y ambas recibieron bien la suya, pero Madi quería otra, y se me subió. Poly lo tomó como un ataque y se le fue encima. Intenté separarlas. Error. Nunca se debe tratar de separar a mano limpia a los perros cuando pelean. Se les tira agua fría o les puedes dejar caer una manta sobre las cabezas. eso las distrae y se separan.
"Se les fue la galleta a la cabeza"... pensé... 
Traté de tomar a Madi de su correa, pero se giró y me mordió el dedo pulgar derecho, y como la sangre es alharaca, la poca que salió (no creo que haya sido tan poca si no paraba y estaba regando todo), manchó por todos lados.
Enseguida decidimos que había que ir sí o sí al consultorio para hacer  curación y poner la antirrábica. En cierto modo tuve un poco de miedo, porque lo normal es que te pinchen en el ombligo. Pero no fue así. Luego de la limpieza y curación, me descubrí el brazo, y listo. Ni se sintió. La niña que me pinchó tenía la mano muy livianita, así que "pasó piola".
Cuando volvimos a la casa, Poly y Madi estaban separadas. En partes separadas del patio y con puerta cerrada. Me dio pena. Les insistí en que la culpa había sido mía y que no volverían a pelearse, pero mi mamá estaba furibunda con mi perra así que me dijo que no volviera con ella. Y se quedaron el resto del día separadas.
No pasó mucho que llevamos a ponerle la antirrábica a Poly, porque tiene mucho contacto con la gente del pasaje, sobre todo niños. Los niños del barrio la quieren harto, porque la vieron de chiquita con nosotros. Ella es muy sociable con ellos. 
Nunca se sabe si un día Poly, por accidente o por jugar, muerda a alguien, y si no está vacunada, el problema sería mayor. Podría costarle la vida. No es exageración.
Ahora manejamos sus documentos cerca...., por si acaso.
De todos modos, con el pasar de los días, las cosas se calmaron, y Poly volvió a Quilleco a juntarse con Madi para correr, tironear cosas, y disfrutar de un lindo momento. Más que nada porque no nos gusta dejarla solita.




martes, 14 de octubre de 2014

Primer visita al veterinario


Y acaba de tener su primera visita con el veterinario... Nos fue bastante bien. Para ser una perrita de la calle, sus condiciones estaban muy bien. 
Las garrapatas ya no son un problema, y ahora viene el desparasitaje. 


Es una perra muy fundida... Estuvo tranquila mientras me tenía a la vista.
Le sacaron esas asquerosas bichas y le controlaron su peso y le dieron sus antiparasitarios. En unas dos o tres semanas más tenemos que ver lo de sus vacunas, ya que primero hay que reforzar su organismo con sus alimentos y, hasta me sorprendí de oirlo, con chamito..., si, esos yogurth que ayudan a reforzar la flora intestinal... 

Ahora tiene su carnet de salud y una cadenita para sacarla a pasear, aunque la salida de hoy la agotó porque comió y ya está calladita durmiendo... :D
Corrió un buen poco y se revolcó en pasto... como una cualquiera. 

En un momento se enredó en los pies de la mamá de Lucía y le pasó a pisar su patita, aunque no fué fuerte, lo gracioso es que hizo teatro y levantaba su manita como diciendo "me duele, me duele"... una vez que tuvo toda la atención, siguió como si nada... 
No estuve con la cámara en el veterinario, una pena, porque fue interesante y jocoso... Para su siguiente visita será...


Lucía aún está en duda con que nos quedemos con Chispas (estamos pensando en un nombre más bonito para ella), pero por la actitud que tiene hacia ella, lo más probable es que se quede con nosotros. 
Sería bueno tenerla en casa... para compañía y seguridad..., pues se ve que es mañosa... mientras no se revele con nosotros, todo va a estar bien.
Esta es "Chispas"... no sé que me movió a ponerle ese nombre. 
La rescaté ayer, 13 de octubre de 2014. Ya la había visto antes en la ciudad, merodeando solita hacía como una semana. En Mulchén.
Ayer la volví a ver. Echada en el frío suelo del terminal de buses interurbanos, y no pude dejara así. 
Siempre hablo de ayudar a las mascotas y que los humanos tenemos mucha culpa y responsabilidad en lo que está pasando con el tema de los perros callejeros, y debía hacer algo alguna vez. Pues se presentó la oportunidad. Pero más que eso, fue esa cara de tristeza y resignación a quedarse en la calle como muchos otros pobre perros que, por que llegan a ser muy grandes, o porque envejecen, o porque son hembras, las abandonan a su suerte.
 Estaba plagada de garrapatas, y eso la debilita mucho. 
Conseguí una caja y la subí al bus. En realidad, el chofer no permitía eso, así es que me dejó llevarla en el maletero.
ya había llamado a Lucía, y le había contado lo que estaba pasando, así es que le pedí que me comprara una de esas pipetas para los bichos y un poco de alimento para cachorros. 
No creo que tenga más de 2 meses. 
Se ha portado bien. 
Anoche despertó cerca de las 01:30. Quizás por miedo. Quizás por la desesperación que debe provocar tener esos parásitos en su pelaje, pero eso pronto va a terminar.
Ya no está sola.
Pero aún debemos decidir si vamos a darla en adopción o a quedarnos con ella. Yo me la quiero quedar. Es muy amorosa y me hace caso sin mayor esfuerzo. 
Tiene, por el momento, una caja para dormir, agua y comida a disposición, cosa que, creo que no había tenido desde que nació.
Veamos qué pasa.